“La mano izquierda lava la mano derecha”. Así reza un proverbio fon, que significa “la unión hace la fuerza”. Porque, unidos, estamos consiguiendo llevar dispositivos de lavado de manos a lugares remotos de países como Benín, donde la etnia fon constituye el 40% de la población.

Y es que la higiene y el acceso al agua es vital para protegerse de enfermedades infecciosas. Lo hemos aprendido durante el confinamiento global de los últimos meses, pero en algunos países de África tienen la lección interiorizada. De hecho, llevamos años combatiendo Enfermedades Tropicales Desatendidas con gestos tan sencillos como instalar letrinas y pozos de agua potable en comunidades empobrecidas; o sensibilizando sobre la importancia de asearse y lavarse las manos para evitar contagios.

Para ello seguimos la estrategia WASH (agua, higiene y saneamiento), marcada por la OMS y que se centra en dotar a estas comunidades de puntos de abastecimiento de agua potable y sistemas de saneamiento (letrinas, lavaderos…). Además, sensibilizamos a la población para que aprenda la importancia de asearse, lavarse las manos y así reducir la propagación de enfermedades como las ETD y, más recientemente, la COVID-19.

Hermione Amoukpo, colaboradora de Anesvad en Benín nos cuenta que, ahora más que nunca, “debemos concienciar sobre la aplicación de gestos barrera y el distanciamiento social” para frenar el coronavirus y evitar un mal añadido al resto de enfermedades ya presentes en el país.

Por desgracia, todavía queda un largo camino por recorrer. En Benín, solamente una de cada diez personas tiene acceso a una instalación básica de lavado de manos. Poco a poco, y cooperando en red con colaboradores locales, estamos mejorando esta situación. Si quieres conocer más proyectos que impulsamos desde Anesvad, entra en nuestra sección de proyectos.