Desde Benín, nuestro compañero Bédié Vignon nos cuenta cómo las medidas recomendadas por la OMS se hacen difíciles de cumplir. Algo tan sencillo como lavarse las manos se antoja imposible al no disponer de agua limpia o jabón, y las medidas de distanciamiento son incompatibles con la subsistencia de su población.

De hecho, con el fin de evitar una catástrofe económica, el gobierno restringió el movimiento en vez de un confinamiento completo, ya que la mayoría de la población sobrevive de la economía informal.

Concienciar para evitar más casos

En el contexto de la pandemia, Bédié trabaja sensibilizando sobre la enfermedad entre la población beninesa. Muchas personas consideran que el coronavirus no es tan peligroso y que afecta principalmente a los países enriquecidos. Vignon realiza una labor primordial para hacer llegar el mensaje de que esta enfermedad es grave y real.

Además de sensibilizar en prácticas de higiene para evitar contagios, sobre todo en las comunidades rurales, también estamos dotando de acceso a agua potable a algunas de estas comunidades, y les enseñamos a fabricar jabón en casa.

Mascarilla solidaria para frenar el virus

En palabras de Bédié, en Benín “comprar dos mascarillas quirúrgicas al día supone un gasto de 20 euros al mes”. Algo inasumible “si ganas 7 euros al mes”. Queremos que ningún beninés ni beninesa se quede sin su mascarilla.

Mascarilla solidaria Anesvad