Como sucede en gran parte del mundo, las escuelas de algunas partes de África subsahariana permanecen cerradas desde el inicio de la pandemia. La incertidumbre ante el aumento de casos de COVID-19 complica la decisión de los gobiernos de reabrir o prolongar el cierre de los centros educativos, con la consecuente parálisis en los ya frágiles sistemas educativos del continente.

En Ghana el gobierno ha optado por reabrir los centros de enseñanza en lugar de cancelar el año académico.  Desde que se detectaran decenas de casos en varias escuelas del país, se desplegó un equipo de 200 personas para vigilar y contener la situación. Ahora que el país ha levantado ciertas restricciones, el Ministerio de Educación ghanés defiende su decisión de reabrir los centros educativos. Manteniendo siempre, las precauciones necesarias para evitar nuevas infecciones.

La mirada del profesor Ofore-Attah hacia las escuelas en Ghana

Volver a la escuela será un reto para miles de niños y niñas de contextos empobrecidos. La enseñanza online es impensable en algunas comunidades y existe un miedo real a contagiarse por la COVID-19.

Louis Ofore-Attah es profesor y proviene de la región central de Ghana. Actualmente está destinado como coordinador y orientador educativo en el distrito de Mpohor, una de las zonas donde Anesvad interviene. Ante esta situación, Louis aboga por priorizar la salud del alumnado porque “si un niño o una niña no está fuerte es difícil que se concentre en la escuela”. Su cometido va más allá de la enseñanza: “mi principal misión es que todos los niños estén sanos para que puedan dedicarse a lo importante, a aprender”.

Seguiremos de cerca el desarrollo de la apertura de las escuelas en Ghana. En Anesvad, seguimos trabajando para que le Derecho a la Salud sea un Derecho Humano Fundamental para todas las personas.