En toda crisis siempre hay personas que están en primera línea, actuando para recobrar la normalidad. Fernando y Guillermo son ejemplo de ello. Los dos han trabajado para combatir la pandemia desde diferentes frentes, y hoy reflexionan sobre una necesidad común: la de contar con un sistema de salud con recursos y universal.

La Atención Primaria y las farmacias, claves para la contención

Fernando Ramírez es médico de familia en el Centro de Salud de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Para él, estar más cerca del paciente es una de las enseñanzas clave de esta crisis sanitaria. “Los países que más han contenido la epidemia lo han hecho en base a controlar a los pacientes en sus casas, derivando únicamente los casos más complicados a los hospitales y evitando una movilidad que al final provoca más contagios” afirma.

Las farmacias también han sido un punto de atención e información crucial para contener la pandemia y proteger a la población del contagio. Han centrado sus esfuerzos en atender esta crisis mientras continúan su labor de proporcionar medicamentos para el resto de enfermedades. “Durante semanas no tuvimos mascarillas, guantes o sistema de protección alguno, y esta falta de seguridad ha derivado en más de 500 compañeros infectados. Hemos demostrado que los farmacéuticos estamos para lo que se nos necesite y que somos un aliado del Sistema Nacional de Salud que está, desafortunadamente, desaprovechado” relata Guillermo Estrada, vocal de Investigación y Docencia en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Toledo. En muchos casos, “el farmacéutico ha sido el único profesional sanitario disponible para el paciente en su municipio”.

Esta situación extraordinaria nos está sirviendo para poner en relieve el trabajo de las y los profesionales de la salud. Sin su compromiso, la crisis sanitaria hubiese tenido consecuencias aún más dramáticas en nuestra sociedad.